Nose si alguna vez observaron el cielo en pleno verano, pero a eso de las 8:54 cuando el sol se esconde, pero con la luna presente. Es algo as como cuando se va la luz es porque la oscuridad estuvo presente y la apagó.
Bueno algo así me paso una tarde de un 1ero de marzo, cuando el sol cae. Yo estaba en la playa, tranquila… vi dos cosas, el inmenso mar, por supuesto, que siempre me contempla con su eterna sinceridad, pero vi también otra cosa que me cambio la vida… para siempre.
Los problemas me tenían un poco agobiada, la familia, el amor, que parecía no hacerse presente, la soledad y algunas otras dolorosas circunstancias de la vida. La playa estaba completamente desierta, yo no tenía un rumbo, me refiero, ni en la playa, ni en la vida, mi única guía es el mar, pero por supuesto no tengo como llegar a donde quisiera ir. Una brújula, algo, ya no me serviría. Entonces a lo lejos, pero no lo suficiente lejos como para que yo no lo pudiera ver, observo, un hombre bastante alto, con barba y un físico bastante grande como para levantar lo que sea, parecía bastante mayor, pero el no estaba solo, estaba con una chica bastante joven con el pelo bien corto con una blusa celeste, por lo que alcanzaba a ver, le daba unos 16 años, no mas. El hombre le daba algo en sus manos, nose exactamente que era… pero nada bueno, lo pude distinguir por la cara de sufrimiento que poseía el rostro de la inocente niña, y luego una lagrima que recorrió su rostro lo confirmo. La joven pareció desvanecerse por la arena, como simulando un desmayo. Al ver esa escena sin pensarlo, casi por inercia me fui acercando a toda velocidad al lugar del heho. La joven estaba inconsciente, sin duda, su rostro pálido y su mirada inquieta me dieron a entenderlo, el hombre me miro con ojos muy amenazantes, pero no le tuve miedo y pregunte que le había hecho, a lo que el hombre contesto, ella vino a buscarla, yo no la obligue, no tengo nada que ver, al decir esas palabras me empujó y se marcho. Hasta ese momento lo único que tenia claro eran dos cosas, la primera: sabia que era exactamente lo que la puso en ese estado a la joven y segundo ella estaba completa e irremediablemente perdida, pidiéndome ayuda con su mirada. Por suerte, supe lo que hacer, la lleve hacia el hospital mas cercano, por suerte era a unas pocas cuadras, de no haber sido así la joven habría fallecido. Fue muy fuerte la sustancia que recibió su organismo, pero de todas formas esta fuera de peligro, -dijo la doctora-, esas palabras llegaron a mi alma de un puntazo, no sabia exactamente porque, no conocía a esa chica, nunca la había visto, pero al rato descubrí mi tercera confirmación, me vi en ella, pero mi única diferencia yo ya no quería terminar así.