El mar.


El mar es tan profundo
que no se escucha un susurro,
cuando el mar triste se pone a cantar.

En el mar yo ahogo mis penas
porque él me oye
y yo rompo a llorar.

En el mar yo ahogo mis penas
porque es tan inmenso
que en medio del crepúsculo
el reflejo de la luna se pone a llorar.

Me gusta cuando miro el mar
porque es tan infinito
que a donde voy él está.

Yo a él lo quiero
porque él da a vida a muchas especies,
en su inmenso mar los peces
no se alejan porque es su hogar.

Y al atardecer el sol se esconde
tras la espuma tibia, color tropical
las gaviotas ya emprenden a volar.

2 comentarios:

Luis Noradeth dijo...

que tierno poema,sin duda muestras gran sensibilidad en tus versos,es lo que se necesita para ser poeta...te cuento que a mi tambien me fascina el mar y por eso en la mayoria de mis poema de alguna manera a parecee el mar,me apasionan las olas azotando contra las arenas,cuando emigran las gaviotas y los pelicanos bajando a los muelles....gracias por escribir este poema,me alegro el día...

Coqi Gr dijo...

Hermoso poema :)

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